lunes, 8 de julio de 2013

COMUNICAR EN JUJUY: UNA TRINCHERA PARA LA LIBERACIÓN NACIONAL Y SOCIAL

El periodismo jujeño a casi 200 años de nuestra primera independencia

"El  periodismo es libre o es una farsa. Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante; y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto, no en la historia viva de su tierra"
Rodolfo Walsh

Como parte del proceso revolucionario anticolonial de Mayo de 1810, Hace 197 años, se declaraba la primera independencia de nuestro país, cuyo principal enemigo fue, según Mariano Moreno, España.Pero el dominio español no era el único enemigo: diversas potencias de la época "alentaban" la independencia de los patriotas, mientras se disputaban la futura dependencia de estas tierras.
Moreno supo ver esto, y es por eso que el 7 de julio de 1810 fundó la "Gazeta de Buenos Ayres", primer periódico de la etapa independentista argentina, que se conmemora todos los años en el "Día del Periodista".
La Gazeta fue fundada con el objetivo de difundir las ideas patrióticas e informar dentro de todo el territorio, las "medidas relativas a solidar su unión, bajo nuevo sistema", dando así cohesión ideológica a la Primera Revolución Argentina. Y la revolución triunfó, pero la Izquierda de Mayo fue vencida: Moreno, Belgrano, Castelli, San Martín y sus medidas más radicales, que fueron las esenciales para el triunfo de la revolución, luego fueron desplazadas, y estos próceres relativizados, perseguidos, asesinados en medio de una feroz disputa por el futuro y las características que presentará el nuevo modo de producción dominante en estas tierras.
El Estado oligárquico-imperialista, basado en el latifundio y la explotación monopólica-agroexportadora de nuestras riquezas, se impuso definitivamente desde la sanción de nuestra primera constitución, en 1853. Ese Estado, con idas y venidas, siempre en disputa y cambio, motorizado por la fuerza de las luchas sociales que caracterizan y determinan nuestra historia reciente, logró mantener su esencia hasta la fecha.
 Somos un país joven con una historia milenaria, y hoy la Argentina, como país dependiente disputado por diversos imperialismos, continúa desangrándose para enriquecer a unos pocos y el pueblo luchando por su segunda y definitiva independencia, en medio de un proceso que los diarios de referencia dominante, junto a la vorágine de la industria cultural, intentan ocultar, deformar, tergiversar y condenar.
Pero tanto el proceso revolucionario de Mayo, como las luchas sociales contra el neoliberalismo en los 90 y la lucha por vivienda digna y tierra para trabajar del 2010, tuvieron a nuestra provincia como principal centro de operaciones, y pareciera que el surgimiento de un nuevo periodismo con perspectiva social, que entiende a la comunicación como un espacio de lucha, también se empieza a gestar en estas tierras.
¿Cómo podremos tener periodismo realmente independiente, dentro de una Argentina dependiente? ¿Cómo comunicar en una provincia como Jujuy, censurada y oprimida por el poder terrateniente, la monoproducción azucarera privada y la dependencia presupuestaria del Gobierno Nacional? Un país económicamente dependiente es un país culturalmente dependiente: nuestra libertad intelectual la conquistaremos cuando terminemos las tareas inconclusas de Mayo y logremos romper las cadenas que nos atan actualmente a la dependencia. 
Pero siempre, donde hay dominación hay resistencia: posibilidad de creación y lucha. Para que nuestra profesión no sea una farsa, como lo soñó Rodolfo Walsh, hagamos del periodismo una trinchera para la liberación nacional y social: rescatemos en nuestra práctica a la Argentina del Che Guevara, Agustín Tosco y René Salamanca, a ese pueblo que lucha por su liberación desde los levantamientos de Tupac Amaru contra el sometimiento español, pasando por la Revolución de Mayo, los levantamientos radicales de comienzo del siglo XIX, la reforma educativa del 18, las heroicas huelgas obreras y populares de los años 20 y 30, por el 17 de Octubre de 1945, por el Cordobazo del 68, la lucha por Memoria, Verdad y Justicia, las puebladas de Libertador y el Jujeñazo de los 90,  hasta el glorioso Argentinazo del 19 y 20 de diciembre del 2001, la rebelión agraria y federal del 2008, las tomas de tierra del 2010 y la lucha por el reconocimiento de sus derechos y territorios por parte de los pueblos originarios durante la última década.Otra comunicación no sólo es posible, es necesaria. Una comunicación crítica que contemple la historicidad de los fenómenos, su complejidad, las relaciones sociales que los determinan y su devenir y cambio, que entienda a la comunicación como en proceso espiral basado en la crítica de lo social y la autocrítica de la propia práctica, encarada científicamente, comprometida con el respeto de los Derechos Humanos, desde una óptica interdisciplinaria, contestataria, objetiva y militante.Una comunicación que denuncie la dominación en todos sus niveles y formas: el saqueo de nuestros recursos naturales, las violaciones actuales a los Derechos Humanos, la persecución y el procesamiento de los luchadores sociales, la penetración enconómica de los viejos y nuevos imperialismos, la corrupción de los funcionarios estatales, las redes de trata de personas, la criminalización de la juventud, el genocidio cultural y silencioso, la explotación laboral, la concentración latifundista de la tierra y la sojización, entre otros flagelos que causan el hambre y la indigencia que hoy sufre la humanidad en general y el pueblo jujeño en particular.
Honrar la memoria de los próceres de Mayo en este 9 de Julio de 2013 en Jujuy, nos interpela a defender nuestra dignidad como actores sociales y encarar el desafío de crear no una, sino miles de "Gazetas de Buenos Ayres": espacios comunicacionales que contribuyan a la difusión, la discusión y el avance ideológico del actual proceso de liberación nacional y social de nuestro pueblo... ¡Sean eternos los laureles que supimos conseguir!¡Oh juremos con gloria morir!

Juan Pablo Alba
Consejero Académico
Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales (UNJU)
Corriente Estudiantil Popular Antiimperialista (CEPA)

Fuentes utilizadas y recomendadas:

  • Moreno, Mariano. "Plan Revolucionario de Operaciones". M&D Editores
  • Walsh, Rodolfo. "Editorial CGT Nº1"
  • Foucault, Michell. "La ética como práctica de la libertad". Entrevista
  • Spiguel, Claudio. "Las clases sociales en Argentina". Taller de Historia Popular
  • Aramayo, Benito Carlos. "Jujuy en el Bicentenario". Ed. Ágora
  • Racedo, Josefina. "Argentina: una Nación Joven con una Historia Milenaria". Ed. Cinco
  • Galli, José María. "Ser docente en Jujuy". Artículo de difusión científica, cátedra de P. Social.
  • Azcuy Ameghino, Eduardo. "Poder terrateniente, relaciones de producción y orden colonial". Ed. FGC.
  • Azcuy Ameghino, Eduardo. "Nuestra Gloriosa Insurrección" .Ed. Imago Mundi.
  • Cytrimblumn, Alicia. "Peridosimo Social". Ed. La Crujía.
  • Manso, Ricardo. "Aportes de Antonio Gramsci a la teoría Marxista". Ed. Hoy. 
  • Svampa, Maristella. "¿Hacia un nuevo modelo intelectual?". Revista Ñ
  • Nassif, Rosa. ¿Es posible conocer la realidad? Ed. Ágora
  • Fenoglio, Santiago. "Diarios de referencia dominante en Jujuy". Diario Cabo Suelto.
  • Brienza, Hernán. "Éxodo Jujeño". Ed. Aguilar
  • Mateu, Cristina (compiladora). "Argentina en el Bicentenario" Ed. Revista La Marea
  • Lazzaro, Luis. "La Batalla de la comunicación". Ed. Colihue
  • Bruce, Beatriz. "Distancia y Compromiso". Ediunju
  • Ministerio de Educación de la Nación. "Día del periodista" .Sitio web

martes, 28 de mayo de 2013

TRES PÁRRAFOS PARA LA "DÉCADA GANADA"


CARTA ABIERTA A LOS ESTUDIANTES Y EL PUEBLO
En memoria de la Revolución de Mayo, el Cordobazo y el Mayo Francés

Cabecera de la Marcha del 29 de Mayo del 2012 (Plaza de Mayo)
   No tengo servicio de cable, así que la televisión pública me mostró el festejo de los logros de la “década ganada”: una multitud de gente en la plaza, el balance positivo de respetables intelectuales nucleados en Carta Abierta, artistas que admiro en el escenario, miles de caras sonrientes y banderas argentinas emotivamente musicalizadas me llenaron de fuerzas y ganas de apoyar este proceso, de salir a bancar a Cristina, de defender al Gobierno K. Me acordé de las asignaciones, la bajada de los cuadros, las AFJP, la ley de medios, el matrimonio igualitario, el asco a Clarín y la Sociedad Rural, el 50% de YPF, las notebooks, el canal Encuentro, Paka-Paka, el voto a los 16 y las demás conquistas populares. Pero una frase del discurso de Néstor, pronunciado el día que asumió como presidente el 25 de Mayo del 2003, me quedó resonando en la memoria: “vengo a proponerles un sueño” -dijo él-, y me acordé también de lo peligroso que son los grandes medios, ya sean de la oposición o del Gobierno.

Recordé todo lo que aprendí en la facultad, tanto en las aulas como en los pasillos y las calles, luchando y discutiendo con mis compañeros de la CEPA: el método dialéctico de pensamiento, el análisis objetivo de la realidad, el pensamiento crítico y la perspectiva popular. Recordé que con mis propios ojos vi dejar de asistir a clases a mis amigos, porque la inflación no les alcanzaba para pagar las copias, el boleto, la comida o el alquiler. Trabajando con encuestas vi al hambre descalzo en Palma Zola, bajo techos de chapa y sobre pisos de tierra, afirmar que ahora estaban mejor. Vi las escuelas rurales de los valles de Tilcara caerse a pedazos, sin asistencia médica, sin presupuesto, condenados a desaparecer. Sentí en la propia piel el asesinato de mis compañeros de la CCC en Ledesma, luego de las justas tomas de tierra para poder vivir dignamente, al igual que mueren asesinados decenas de compañeros originarios que luchan por recuperar sus territorios, como lo hizo Mártires López. Canté con orgullo patriótico “que se vayan todos” junto a De La Rúa, pero sigo viendo a Menem, Fellner y toda esa lacra política en las listas del Frente para la Victoria.  Con mis propios ojos vi cómo la miseria se asentaba a las veras del Río Paraná, el mismo río por donde se desangran las riquezas de nuestro pueblo. Yo mismo sufrí en mis pies el frío de las calles de Bs. As. Cuando se inundan por la mínima llovizna. Caminé por las noches de Once, en pleno corazón porteño, y vi esa legión de niños fantasmas esclavos del paco. Estudié cómo se extranjeriza la industria nacional, aunque el gobierno dice lo contrario. Analicé que hay sólo alrededor de 400 represores condenados, cuando existieron más de 500 centros clandestinos: no llegamos a un condenado por cada centro, y promediando las condenas de esta “década ganada”, hacen falta otros 220 años más de historia para terminar de juzgarlos a todos. Viajé casi colgado de un subte en capital y vi por la tele, prácticamente en vivo y en directo, como asesinaban a Mariano. A treinta años de la heroica guerra de Malvinas, me ahogué con los gases de la Policía Federal Argentina, reprimiéndonos, mientras protegía la embajada de los piratas ingleses el 2 de Abril. En sociología estudiamos la desigualdad, cada vez más profunda, a causa de la megaminería que contamina y mata saqueando nuestros recursos: 38 millones de argentinos producimos alimento para 500 millones de personas y tenemos más del 30% de nuestra población bajo la línea de la pobreza. Mientras, los terratenientes y empresarios genocidas como Blaquier continúan sueltos y ganando millones, con la azúcar o la soja. Veo todos los días como los pibes de mi barrio se matan de a poco, fumando en la placita del frente, presos de la política del reviente. Las Ciencias Sociales me enseñaron que el kirchnerismo es el sector de las clases dominantes que aceptó el desafío de gobernar la Argentina ingobernable del 2001, un grupo de técnicos e intelectuales muy hábiles en el arte de administrar el saqueo con consenso social, garantizando la gobernabilidad del sistema mientras ellos y sus amigos se hacen millonarios, aunque sé que mucha gente que quiero y admiro está convencida de que "el modelo" es el camino. Pero podría seguir enumerando… Yo esto “no lo soñé”, es la conclusión, como diría el filósofo contemporáneo Patricio Rey.

¿Quiénes son los que realmente ganaron durante esta década, y quiénes los que apenas sobrevivimos? Millones para arriba y lo mínimo para abajo, reivindicaciones históricas siempre arrancadas con la lucha. El peso de la realidad desnuda cualquier relato: viendo 678 aprendí que no tengo que creerles a quienes vengan a “proponernos un sueño”, sino al pueblo argentino, a la Argentina del Che Guevara y René Salamanca, ese pueblo que lucha por su liberación desde los levantamientos de Tupac Amaru contra el sometimiento español, pasando por la Revolución de Mayo, los levantamientos radicales de comienzo del siglo XIX, la reforma educativa del 18, las heroicas huelgas obreras y populares de los años 20 y 30, por el 17 de Octubre de 1945, por el Cordobazo del 68, las puebladas de Libertador, el Jujeñazo de los 90, hasta el glorioso Argentinazo del 19 y 20 de diciembre del 2001 y la rebelión agraria y federal del 2008. Tengo que creerle, porque soy parte de él, a un pueblo que, como en el paro nacional del 10 de Octubre del 2012, hoy sigue luchando en las calles, no para ganar una década, sino para conquistar las alturas, con la alegría de luchar hasta que se termine con la explotación del hombre por el hombre, hasta la victoria siempre. ¡Feliz semana de Mayo a todos los luchadores del pueblo argentino! ¡Por la segunda y definitiva independencia, hay que dar vuelta el viento! ¡Para que la crisis la paguen los que la juntaron con pala estos años, salgamos a ganar el porvenir!

Juan Pablo Alba
Consejero Académico de la FHyCS-Jujuy
Corriente Estudiantil Popular Antiimperialista (CEPA)

miércoles, 10 de octubre de 2012

LA JUVENTUD DEL ARGENTINAZO

En Jujuy... ¡los jóvenes estamos de pie!

Martes 10 de Octubre del 2012. En las calles de Jujuy se presenta, en pie de lucha, la juventud del argentinazo. Bajo la bandera única de la Multisectorial de la Juventud, flamean los colores de nuestras diferentes organizaciones: Juventud de la CTA, Juventud de la CCC, MUS, CEPA, JCR, Pueblos Originarios, UJS, PO, Barrios de Pie. A pesar de nuestras diferencias, todos estamos de acuerdo en algo: no queremos pagar una crisis que no generamos. El programa con que se convocamos a esta marcha, resume, en lo esencial, la Argentina que esta juventud necesita para terminar con el hambre, la explotación y la injusticia social: basta de latifundio y explotación imperialista, queremos trabajo genuino, más presupuesto para salud, educación, recreación, arte y cultura, boleto popular, comedores, jardines maternales y becas en nuestros lugares de trabajo y estudio. Somos una juventud que se hartó de que el machismo le cueste la vida a nuestras compañeras, de que la inflación nos vacíé los bolsillos, de que el hambre se lleve a nuestros niños.
Somos hijos e hijas del 2001, herederos de una historia que arrastra lucha desde los primeros movimientos de resistencia al genocidio español, hasta la marcha del 10 de Octubre del 2012, fecha en que nos juntamos nuevamente. Somos jóvenes de un país rico como pocos, parido por una revolución, y nuestros ojos vieron irse en helicóptero, por primera vez en la historia, a un presidente hechado por su pueblo. 
Somos hijos de los Pueblos Originarios, de Tupac Amaru y Tupaj Katari, de los revolucionarios de Mayo, de la reforma estudiantil del 18, del Che, del Cordobazo, del Malón de la Paz, de las Madres y los 30.000 compañeros detenidos desaparecidos, de los pibes de Malvinas,  de la lucha contra la privatización menemista, de las Marchas Federales, de las fábricas recuperadas por sus obreros, del Jujeñazo que hechó cinco gobernadores, del Argentinazo, de Julio López, de Carlos Fuentealba, de Darío y Maxi, de Mariano Ferreira, de los asambleístas que enfrentan el saqueo minero, de Mártires Lopéz y todos los muertos por la tierra. El sendero que trazaron con sus luchas, hoy nos alumbran el camino.
Somos quienes enfrentamos el hambre y la opresión todos los días, en todos lados: en las calles, el trabajo, la escuela, la facultad, el barrio. Luchamos tambíen, en todo momento, por ser mejores seres humanos, capaces de sentir como propia la injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo, luchamos por construir el Hombre Nuevo.
Sabemos que la única lucha que se pierde es la que se abandona, y no descansaremos hasta conquistar nuestra libertad. Si el presente es de lucha, el futuro es nuestro: por eso luchamos y seguiremos luchando. Sabemos que la historia de los que lucharon antes de nosotros es nuestra guía, que la unidad es la única garantía de ganar el presente y que la lucha es nuestro futuro. Por eso seguimos siendo parte de la historia del pueblo argentino y su liberación. Con nuestras banderas bien en alto, seguiremos adelante por tierra, pan y trabajo... ¡Hasta la victoria siempre!

jueves, 13 de septiembre de 2012

EL PODER Y LOS INTELECTUALES III

CONDENA ACADÉMICA A BLAQUIER
Retrato literario de un debate histórico 
 
La ciencia y la técnica pueden utilizarse 
para domesticar a los pueblos
o ponerlas a su servicio para liberarlos"
Ernesto "Che" Guevara

Materiales del Retrato:  
Un libro de Ledesma que encubre su historia. Un historiador de dudosas prácticas científicas. Una resistida presentación a Consejo de un grupo de estudiantes. Un genocida. Un Juicio. Un debate público. Un Fiscal. Una ajustada votación. Una resolución histórica de cinco puntos. Una Facultad pública que aporta pruebas científicas a un juicio por crímenes contra el pueblo. 
Contexto del Retrato:  
Jujuy, 2012. Luego de 36 años, inician los juicos por crímenes de Lesa Humanidad, donde está implicado el presidente de la Empresa Ledesma, Carlos Pedro Blaquier, latifundista con un largo historial de sangre goteando de sus riquezas, autor de la Noche del Apagón y la Masacre de Ledesma, durante una toma de tierras en 2011. Muchos cadáveres, pocas respuestas.
Puntum de la Imagen: 
Consejo Académico de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacionla de Jujuy. 17:00 hs. Un debate público que hará historia.
Trazos Generales de la Obra: 
La Sesión Abierta del Consejo Académico de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Jujuy, realizada el martes 11 de Septiembre, pasará a la historia como el martes más amargo para el zar del azúcar, Carlos Pedro Blaquier y sus apologetas, que se haya vivido en la historia de nuestra institución.
El debate público en la Facultad se realizó gracias a la presentación de un grupo de estudiantes, realizada por la Corriente Estudiantil Popular Antiimperialista (CEPA),  la Juventud del PTS, Proyección Universitaria y la Unión de Juventudes por el Socialismo, junto a estudiantes no agrupados de la facultad, que repudiaba la presencia en nuestra institución del Dr. Gustavo Paz y pedía su nombramiento como "persona no grata", debido a su responsabilidad en la redacción del libro "Ledesma, una empresa centenaria", documento histórico donde en sus páginas se afirma que las acusaciones por los crímenes de Lesa Humanidad cometidos durante la "Noche del Apagón" son "infundadas y contradictorias".
Durante aproximadamente cuatro horas de intenso y democrático debate, al cual, a pesar de estar especialmente invitado para la ocasión, Gustavo Paz no asistió (envió un documento escrito realizando su descargo), el Consejo Académico aprobó una resolución (con 9 votos a favor y 8 en contra) que expresa "repudiar en todos sus términos, el contenido del párrafo en cuestión, por considerar que no se corresponde con los hechos de la realidad, por cuanto existen testimonios orales y fuentes documentales aportadas, durante 36 años de lucha, por familiares de detenidos-desaparecidos y organizaciones de Derechos Humanos que demuestran la complicidad de la empresa Ledesma en el diseño y ejecución de delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar (...), hechos a partir de los cuales se ha solicitado la de detención del presidente de Ledesma, Carlos Pedro Blaquier y fueron detenidos los policías José Américo Lescano, Pedro Ríos, Virgilio Choffi y Carlos Cachambe". 
 Así mismo, el documento aprobado por apenas un voto de diferencia, afirma que la decisión de este Consejo Académico es la de "rechazar la práctica de falsa legitimación académica que se evidencia en el libro 'Ledesma, una empresa centenaria', por cuanto se hace uso de las investigaciones científicas contratadas para exhibir, desde un lugar -en apariencia objetivo-, visiones que no se corresponden con la complejidad de los hechos que se vivieron en Jujuy, durante el proceso militar; particularmente, sus derivaciones sociales, políticas y económicas.  Una auténtica mirada crítica, de construcción académica, requiere de enfoques teóricos y metodológicos multidisciplinarios y transversales, que este libro no evidencia. Por el contrario, da cuenta de una mirada sesgada y parcial, que atenta contra la producción de conocimiento con sentido social". 
También el dictamen apela a "sugerir a la comunidad académica de la Universidad Nacional de Jujuy, estar atentos a este tipo de prácticas, evitando que la producción científica, reconocida y responsable que se lleva a delante con mucho esfuerzo en nuestra casa de altos estudios, sea utilizada para fines inapropiados. Como alumnos, docentes, investigadores y no docentes de una Universidad Pública, reafirmemos la importancia del compromiso social en todas las prácticas científicas y expresamos que la defensa de los derechos humanos está por encima de cualquier interés personal o de la coyuntura".
En su cuarto punto, la declaración del Consejo Académico reafirma la consigna "MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA, cuyo significado en nuestro ámbito específico de producción de conocimiento científico y formación de profesionales implica la crítica y autocrítica de nuestras prácticas y teorías, cuya ausencia redundaría en el estancamiento de la ciencia y la elusión del compromiso social."
Al finalizar, se encomienda al decanato la organización de una Jornada sobre los límites éticos en las prácticas profesionales en Ciencias Sociales y Humanidades, centradas en el eje de los derechos humanos, la diversidad y las políticas ambientales", que esperamos, se realicen en Noviembre próximo y sean organizadas con la participación de todos los claustros.
 Estos cinco puntos, profundamente valiosos para el enriquecimiento de nuestra facultad y su compromiso social, fueron productos de una lucha de ideas en el seno de nuestra casa de estudios, llevada a cabo en el lugar más adecuado para ello: su Consejo Académico. Debido a su extensión y complejidad, en el presente escrito sólo se darán cuenta de algunas pinceladas de las principales argumentaciones. (El debate casi completo fue grabado y transmitido en vivo por internet por estudiantes de la CEPA)
 El debate se inició con la lectura del descargo realizado por Gustavo Paz, donde, entre otras palabras, reconoce haber sido "ingenuo" al aceptar trabajar para Ledesma SAII, constituyendo un error porque luego fue "malversada" su investigación inicial. Paz afirma haberse percatado de lo publicado por la empresa, pero asesorándose legalmente para la ocasión, en la página 243 quedaba claro que no era responsable de la autoría final, siendo las acusaciones de "sicario intelectual" realizadas en su contra producto de un "análisis parcial" de los estudiantes. A nosotros nos resulta parcial el supuesto análisis de Paz y sus abogados, puesto que en la página siguiente, la 244 (a la cual, extrañamente, Paz no hace referencia en ningún momento), se asegura que no se alteraron argumentos ni conclusiones presentes en los textos originarios (en los que Paz si reconoce haber trabajado). Esta, entre otras contradicciones antagónicas en el descargo de Paz, fueron las causas de que los estudiantes reafirmemos la justeza de nuestro pedido de nombramiento de "persona no grata" a Gustavo Paz.
Seguidamente, la Unidad de Investigación en Historia Regional leyó en escrito preparado para la ocasión y también se expresó oralmente ante el Consejo, dejando en claro la importancia académica del panel (finalmente suspendido por la propia unidad de historia) en el cual estaba invitado a participar Paz, remarcando que dicha actividad había sido programada con el aval de todos los Consejeros Académicos (donde está incluido el voto de la CEPA).Obviamente, como la democracia en la discusión de ideas y la promoción de la diversidad en el debate político y teórico es uno de los pilares de nuestra práctica, dimos nuestro sincero aval a la actividad programada por la Unidad de Historia con motivo del Bicentenario de Éxodo Jujeño (en dicha mesa estaría como invitado Gustavo Paz). Posteriormente, y al percatarnos de su participación en libro de Ledesma, dimos cuenta de nuestro error y actuamos en consecuencia a la brevedad. (Contrariamente a la actitud de Paz al saberse "tergiversado" por la empresa desde el año 2008 y rompiendo involuntariamente el silencio recién 11 de septiembre del 2012)..
Inmediatamente hicimos público nuestro repudio, y actuamos de acuerdo a ello, enmendando así nuestro involuntario y desconocido error, representando las acciones realizadas hasta la fecha en el Consejo, junto a esta nota, una autocrítica pública de carácter práctico. Efectivamente, como se dijo en forma clara durante el debate del Consejo, todos podemos cometer errores, y es por ello que la crítica y la autocrítica son prácticas esenciales para el desarrollo del conocimiento humano y de su historia. A contramano de algunos discursos que, con la finalidad de encubrir el tema central de discusión o producto de una simpleza en el análisis de la realidad, iguala prácticas y procesos históricos antagónicos, nosotros consideramos que no todo es lo mismo,  puesto que  resulta muy distinto equivocarse involuntariamente y reconocerlo públicamente actuando en consecuencia,  a cometer un error, cobrar por dicha actividad, percatarse del error y guardar silencio. Ese tipo de prácticas científicas son las que repudiamos y repudiaremos.
 Las voces en las cuales se materializaron las ideas esenciales del debate público, estuvieron en los discursos realizados por la profesora Gabriela Karasic y Federico Kindgard."No todos trabajamos para empresas, yo no trabajé ni trabajaría para Ledesma, porque todos conocemos la historia de esa empresa", aseguró Karasic, poniendo eje en lo innombrable, en El Familiar de este cuadro: la empresa Ledesma. Por el otro lado, discursos en defensa de Paz, que poco hablaban de la empresa genocida (Kindgard hizo la referencia necesaria, pero en el resto de las intervenciones contrarias a las propuesta estudiantil, las referencias fueron escazas o directamente ausentes): "yo apoyo lo que se dice sobre la empresa Ledesma, pero lo conozco a Paz, el no escribió eso, es desmedido el ataque que ser realiza contra él, cualquiera que conoce mínimamente como se realiza la producción científica, sabe que no es un producto individual, está claro que no es él el autor".  Nosotros dejemos en claro ante el Consejo y los presentes, que nadie que conozca mínimamente el proceso de producción científica puede considerar que se trata de un campo autónomo, aislado de los intereses políticos en los cuales se encuentra inmerso, y que condicionaban el carácter de la charla histórica en la que participaría Paz: La Secretaria de Cultura y Turismo de la Provincia, a cargo de Jorge Noceti,  era uno de los sellos que figuraban entre los organizadores. Si recordamos que Noceti es parte del bufet de abogados encargados de la defensa de Ledesma SAII, no suena ser "tan inocente" la presencia de Gustavo Paz en ese panel, sabiéndose su participación en el libro que utiliza Ledesma para limpiar su prontuario.
En otro tramo de la discusión, el profesor José María Galli aportó al debate: "yo no acuerdo con hablar de un compromiso social en abstracto, sino remarcar el compromiso social que tenemos con los millones de trabajadores que producen las riquezas de este país, quienes mantienen esta facultad, pagaron nuestra formación y pagan nuestros salarios, a pesar que la inmensa mayoría de ellos no pude acceder a estas aulas. Con ellos es nuestro compromiso".
 La consejera Eduarda Mirandez opinó que "no podemos vivir sin empresas, puesto que su crecimiento es necesario para el desarrollo de la sociedad, crecen las empresas y crece la riqueza del pueblo", agregando que a ella le preocupa que "se tuvo que suspender una actividad académica, realizada con mucho esfuerzo, que hizo que la universidad quede mal parada ante la sociedad".  
Los que creemos que el fundamento de las Ciencias Sociales es la lucha de clases, no podemos dejar de observar que efectivamente crece la riqueza de las empresas, pero a costa de la explotación, la miseria y el hambre de los trabajadores. Si la universidad quedó mal parada, es porque con acciones concretas, como este debate, está comenzando a levantarse, porque suele estar agachada ante los intereses económicos de empresas como Ledesma SAII. No podríamos hallar una práctica más saludable para nuestra sociedad que lo acontecido en Consejo Académico el martes 11.
 Recostada sobre el rincón de los discursos invizibilizadores del Genocida Blaquier, Mercedes de Fumagalli, vicerrectora de la Universidad, presentó un escrito ante el Consejo Académico que leyó en público (en el que ni siquiera nombra a Blaquier o Ledesma), como un débil intento de forzar contradicciones en nuestras anteriores publicaciones, esgrimiendo como su arma argumentativa principal, un concepto relativista de la verdad:”es la mía, y no la verdad universal e iluminada". Acordamos en que no existe una verdad "iluminada", como afirma Mercedes, pero... ¿estamos seguros cuando afirmamos que no existen verdades universales? ¿Esa misma afirmación no constituye acaso un juicio universal? Por ejemplo, como nos enseñó en las aulas de nuestra facultad la profesora Liliana Bergessio, "si yo te veo, no necesito más pruebas que el sólo encuentro para saber que alguna vez fuiste bebé". Ese principio, se aplica a todos, y no necesitamos fotos de cada ser humano que conocemos para asegurar que fueron niños, lo sabemos porque constituyen evidencias universales demostradas por la práctica social. Así mismo, un crimen de Lesa Humanidad, es un crimen cometido contra toda la humanidad en cualquier parte del mundo, por lo tanto, las denuncias, escraches, juicios y condenas a dictadores y genocidas constituyen también verdades universales. 
 Desde nuestra perspectiva, la verdad no es relativa ni absoluta, es dialéctica, y posee elementos en ambos polos de dicha contradicción. A través de la práctica social uno pude comprobar que aspectos se corresponden con la realidad y cuáles no, y es este continuo ajuste el motor del desarrollo del conocimiento humano general y de la ciencia en particular. Las verdades cuyos aspectos son mayormente acertados, constituyen verdades universales comprobadas en la práctica, como el hecho de saber que todos fuimos bebés.
El discurso de Fumagalli resulta ser, en la práctica, antagónicamente contradictorio: en su nota ante el Consejo afirma temer que se pierda el carácter de discusión democrática de nuestra facultad, utilizando dicho argumento como parte de su práctica reprobatoria hacia la acción de los estudiantes que desencadenó el debate más democrático, profundo e históricamente relevante de nuestra facultad. 
Nosotros creemos que las libertades políticas e ideológicas, y sus diferencias y debates que enriquecen a la sociedad, poseen un límite concreto: la sangre derramada del pueblo que sostiene nuestra Universidad y a quienes debemos nuestra formación y práctica profesional. Es por ello que los discursos de los genocidas, sus encubridores y apologetas merecen la más severa condena social posible. Repetimos: no todo es lo mismo.
Este tipo de argumentos, entre otros, acusatorios, persecutorios y condenatorios de nuestra práctica estudiantil, constituyeron argumentos que derivaban la discusión por senderos que se alejaban del tema en cuestión, y hacia el cuál prácticamente no hicieron referencia alguna: las responsabilidades de Ledesma en crímenes de Lesa Humanidad y la consecuente crítica a lo expresado en el libro. La sensación que deja la acción de muchos de los presentes en el Consejo, evidencia mayor preocupación por la posible mancha en la reputación del doctor Paz ocasionada por nuestra pedido, que por el efectivo lavado de las manchas de sangre de la historia de Ledesma que se efectúa a través del libro en cuya redacción participó Paz.
El debate y las acusaciones cruzadas, contra consejeros que argumentaron en contra de la práctica de Paz o el decano Slavutsky, también posibilitó que otros temas saltaran sobre la mesa: la discusión sobre la construcción del gasoducto, asesorías al gobierno, convenios con Ledesma y fondos de la minería que recibe nuestra universidad, entre otros. Proponemos hacer una lista con todos ellos, y discutirlos en profundidad y democráticamente, de forma pública, como lo hicimos en la jornada del 11 de septiembre. Esperamos que las próximas jornadas sean el marco que permita realizar esa tarea necesaria y urgente que constituye una deuda de nuestra Universidad con el pueblo jujeño.
El Trazo Principal:
 El color de la jornada cambió de matiz cuando hizo uso de la palabra el fiscal de la causa en la que está implicado Blaquier. Pablo Pelazzo afirmó: "para nosotros es muy importante este debate, porque el libro del centenario es parte de las pruebas que presentó la defensa de la Empresa para probar su inocencia". Este anuncio, que nos sorprendió a todos, permite visibilizar la profundidad de las consecuencias políticas y judiciales que acarrea la responsabilidad y el compromiso social de lo que investigamos y producimos en la Universidad, y de lo determinante que puede resultar una "revoltosa y violenta" acción de los estudiantes, que transitamos con paciencia, estudio y dignidad el tumultuoso puente que conduce de la condena a la acción, pasando de ser considerados "terroristas" a transformarnos en protagonistas de la historia.
Retoques Finales:
Pasando las 20:00 hs, en el Consejo Académico se votaron tres propuestas. La primera de ellas, versaba sobre la declaración de persona no grata a Gustavo Paz. No se aprobó, puesto que obtuvo sólo dos votos favorables: CEPA y el profesor Galli.
La segunda votación se dirimía entre dos opciones: aprobar en ese momento los cinco puntos, entre los que se repudia el contenido del libro y se responsabiliza a Blaquier por crímenes de Lesa Humanidad; o la propuesta de la consejera Clarisa Hernández, de discutir esos puntos la semana próxima en comisiones (cerradas al público) y votarlas en Sesión dentro de aproximadamente 15 días. Como la primera moción obtuvo 9 votos favorables, los 8 votos "no positivos" (a favor de continuar la discusión en comisiones) no pudieron evitar la alegría de muchos de los presentes: la facultad de humanidades acabada de aprobar una resolución con mucho olor a pueblo.  
 La tercera y última votación, se realizó a favor de dar pase de lo resuelto y del descargo de Gustavo Paz a la fiscalía de la causa, para ser utilizadas como pruebas en el juicio en el que está implicado Carlos Pedro Blaquier, y de ser necesario, que el propio Paz sea llamado a testificar en contra de la validez científica de ese libro. Los nueve votos de la primera ronda fueron acompañados por una lenta procesión de manos alzadas casi sin voluntad, ante la mirada de los presentes, luego de que la consejera Académica Graciela Wayar dijera "y sí, votemos, ya son documentos públicos". 
Desde una perspectiva dialéctica, (diametralmente opuesta a la concepción maquiavélica y simplista de “el fin justifica los medios”), que tiene en cuenta el contexto histórico y las características de la estructura social de la provincia, la justeza de nuestra acción se comprueba con los resultados obtenidos, gracias a que, a la hora de tomar decisiones, no dejamos que el sentido común nos impida hacer lo correcto (sentido común que al decir de Gramsci, es la moral de las clases dominantes cristalizada en la sociedad) .
Resulta lamentable el silencio de la mayoría de los Consejeros Académicos Estudiantiles, y aún más preocupante la acción de Innovación Universitaria, legitimando con su voto "no positivo" prácticas científicas y políticas que se desarrollan a contramano del respeto de los Derechos Humanos y la formación de profesionales al servicio de nuestro pueblo. 
Lo sucedido el Martes 11 de Septiembre en el Consejo Académico de Humanidades, constituye una experiencia que nos enseña que la historia no se escribe solamente editando libros, sino que la teoría científica debe ser una guía para nuestras acciones que nos permita transformar la realidad en pos de la construcción de un orden social más justo e igualitario. 
En oportunidades anteriores, nos preguntábamos si era posible escribir otra historia de Ledesma, que favoreciera al pueblo jujeño y no maquillara las responsabilidades económicas, políticas y judiciales de la empresa. Hoy podemos afirmar, con absoluta certeza, que la respuesta es afirmativa: trabajadores, investigadores y estudiantes de nuestra facultad, a través de la discusión democrática, honesta y crítica, siendo autores-actores de esta obra colectiva, marcamos un camino, que esperamos poder profundizar, para que toda nuestra acción se convierta en un grito de guerra contra el latifundio, la explotación y el imperialismo.
¡POR LA UNIVERSIDAD DEL PUEBLO LIBERADO!
 Firma:

Juan Pablo Alba
Consejero Académico Estudiantil
Corriente Estudiantil Popular Antiimperialista (CEPA)

Aclaración: Este escrito se redactó apelando a la memoria como fuente principal. Por favor, cualquier aclaración, dudas, comentarios y críticas sinceras, infórmense a la brevedad para realizar la correspondiente corrección y/o rectificación.

viernes, 31 de agosto de 2012

EL PODER Y LOS INTELECTUALES II: LAS REDES DEL DISCURSO


APUNTES MÍNIMOS PARA UNA RESPUESTA NECESARIA
"Ninguna riqueza es inocente"
 Eduardo Galeano

Todos conocemos el monstruo de extraer riquezas y repartir miserias que representa la Empresa Ledesma SAII para nuestro territorio. Actualmente, ningún científico social honesto ignora que es una empresa contaminante, terrateniente, explotadora y genocida. Pero no podemos caer en el error de creerla estúpida: no podemos subestimar la capacidad de crear hegemonía de una empresa que logró, por más de 36 años, imponer sobre nuestro pueblo un manto de impunidad a sus crímenes de Lesa Humanidad, y continúa siendo hasta el día de hoy el actor más poderoso del bloque de clases dominantes que hegemonizan el gobierno de la Provincia de Jujuy. Quién lo haga, peca de ilusión de inocencia. 
Ledesma posee grandes intelectuales a su servicio, un ejército de tecnócratas diestros en el arte de la explotación. Algunos de ellos son de  carácter orgánico, otros, ocasionales. Éste es uno de los núcleos fuertes de su poder, el cual se puso en cuestionamiento con la presentación realizada ante el Consejo Académico de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales.  
Si Carlos Pedro Blaquier busca como objetivo limpiar su nombre de las manchas de sangre ajena trabajadora que supura a cada paso, obviamente, Ledesma iba a enredarlo todo: con la confusión discursiva intenta tejer el ovillo de su poder. Sin embargo, pueden deshilacharse las redes de su discurso. No es difícil. El libro está en internet; la dirección es www.ledesmacentenario.com.ar Ahí lo podrán ver.
 La estrategia editorial fue la siguiente: publicar un libro con la historia de Ledesma, científicamente avalado por historiadores de reconocida e “incuestionable” trayectoria, donde se deje en claro que son infundadas las acusaciones de la Noche del Apagón y la responsabilidad de la empresa en crímenes de Lesa Humanidad. Para ello, contrató algunos mercenarios del discurso y se dio una táctica de división del trabajo intelectual casi perfecta: unos investigan y realizan una redacción inicial, otros realizan la redacción final, estos últimos eximen de las responsabilidades a los primeros, pero al mismo tiempo, afirman no alterar nada significativo de la producción de las investigaciones iníciales, citando fuentes reconocidas por el campo científico y avaladas por el ámbito académico: toda una adaptación de las ideas de Adam Smith aplicadas a la industria cultural, sumadas a una causalidad circular de responsabilidades que confunde. Queremos creer que eso sucedió con quienes nos acusan de "marcartistas" y "fascistas" por repudiar a mercenarios como Gustavo Paz.
 Por confusión o forzando las interpretaciones, puede presumirse que Gustavo Paz "no es autor del libro ni de ninguno de los capítulos", como lo afirma el Prof. Federico Kindgard en un mail de su autoría con fecha 30 de Agosto de 2012. La táctica editorial de Ledesma puede comprenderse, realizando una respuesta a los argumentos en defensa de Gustavo Paz allí presentados por Federico. (Se recomienda la lectura de dicho mail, y puede encontrarse una copia del mismo al final de este escrito)
 Al iniciar su mail, Kindgard se refiere a la existencia de una "moción 'estudiantil'", donde entrecomilla la palabra "estudiantil" ¿Qué está queriendo significar con eso? ¿Qué no somos los estudiantes capaces de presentar por nuestros propios medios argumentos ante Consejo Académico? ¿Qué sólo somos títeres de algún maléfico sector docente? Su expresión, lejos de ofender, decepciona: los estudiantes esperamos algo más que subestimación de parte de nuestros docentes, puesto que somos un producto de su propia capacidad profesional. No hay sólo un grupo de docentes detrás de nuestros argumentos, sino toda una institución educativa pública: el conocimiento, las ideas, pertenecen a toda la humanidad, puesto que la práctica histórica y constante es su origen.  Nuestros argumentos son un producto social de nuestro pueblo, un pueblo que es el principal sostén económico de nuestra posibilidad de aprender. A ellos nos debemos, y esa es la causa de nuestra obstinación en poner todo lo que sabemos a su servicio.
Siguiendo con el mail, Federico pide que, quienes vayan a votar en Consejo, "lo hagan sobre fundamentos más sólidos que la 'confianza' en la información que brindan los promotores de la medida". Lamentamos no poder satisfacer las expectativas de todos, pero tratamos de ser lo más sólidos posibles en nuestras argumentaciones, las cuales seguimos sosteniendo, puesto que la crítica franca, directa y democrática constituyen nuestro orgullo como estudiantes. Es por ellos que nunca pedimos confianza en nuestros argumentos, sino objetividad y honestidad en el análisis crítico de nuestro pedido.
 Más adelante se afirma que "El libro fue escrito en su totalidad por Matteo Goretti" y que "el libro no tiene ni coautoría ni los capítulos de los libros tienen redactores independientes". Estas expresiones constituyen una falacia, puesto que el libro de Ledesma, como el propio libro lo afirma, es el producto final de un escrito colectivo:  Matteo Goratti, en representación de la Fundación Ceppa (que nada tiene que ver con nuestra CEPA)  se encargó de la coordinación de la obra y la redacción final, la redacción inicial estuvo a cargo de Fernando Rocchi y Gustavo Paz (capítulo 1), José Martini (presentación y capítulo 2 y 3) y Matteo Goretti (presentación, capítulo 3 y epílogo), con la contribución de Fernando Santillán. En la recopilación de material para la obra y la investigación sobre la que se basa intervinieron muchas personas. Fernando Rochi y Gustavo Paz dirigieron a un grupo de graduados que trabajó durante meses en archivos públicos y de la firma (textual). 
 Más adelante, en la página 244 del libro de Ledesma, se afirma que "sobre la base de los documentos iníciales, considerablemente más extensos que lo publicado, Matteo Goretti escribió la versión final que se incorporó al libro con el propósito de unificar criterios y estilos-, sin alterar los argumentos y las conclusiones presentes en los textos originarios. Fernando Rocchi y José Martini hicieron la lectura y correcciones finales. La corrección estuvo a cargo de Mónica Urrestarazu"
   Federico omite hacer referencia a estos párrafos, y los resume afirmando que Gustavo Paz sólo realizó "un informe que sirvió de insumo para la redacción del capítulo 1". Kindgard fuerza las interpretaciones para poder afirmar que nuestro pedido se basa en "una atribución falsa de autoría". ¿Cómo puede afirmar eso si los créditos del mismo libro lo desmienten? ¿Cuál es su fundamento? ¿La "confianza en abstracto" en la honestidad de Gustavo Paz? ¿Con qué intenciones realiza esto? ¿Busca tendencializar la opinión de los demás Consejeros Académicos o no leyó por completo los créditos? ¿Por qué lo hace? 
 Ledesma, cauta a la hora de editar, agrega al inicio del libro (como bien lo indica Kindgard en su mail) un texto de "agradecimientos" que, para evitar interpretaciones falseadas, a continuación copiamos en su totalidad: "El editor y los integrantes del equipo de trabajo agradecen a todos quienes colaboraron en la recopilación de información. Que no se los mencione individualmente se debe a su gran número y al temor de las inevitables omisiones, pero ello no disminuye su importancia; sin su ayuda, no hubiese sido posible publicar este libro. Como es obvio, la responsabilidad de cualquier error no les corresponde" 
Síntesis: en los agradecimientos se afirma que "la responsabilidad de cualquier error no les corresponde" (a los investigadores iniciales) y al final del libro, en los créditos, se afirma que la redacción final se hizo "sin alterar los argumentos y las conclusiones presentes en los textos originarios".  Esta contradicción representa la esencia de la táctica editorial de Ledesma: nadie es responsable de lo allí expresado, o lo son todos. Nosotros nos inclinamos por esta segunda opción, puesto que es imposible que nadie sea responsable de lo expresado en una producción "científica".
 Ante esta lectura, queda clara la responsabilidad de Paz en el material editado por Ledesma, así nombremos a dicha participación como autoría, redacción inicial, colaboración, o como queramos llamarla: el problema es tan sólo semántico. Lo concreto, y grave, es lo objetivo: Paz, entre otros, vendió su pluma al servicio de los intereses de una de las empresas genocidas más grandes del país, falseando la realidad con las afirmaciones del producto final, las cuales avala con su nombre, el de la UBA y el del CONICET. La misma responsabilidad les cabe a los demás investigadores involucrados.
 Kindgard, además, hace en sintético recorrido por la trayectoria intelectual de Gustavo Paz, concluyendo que "lo mostraron en un compromiso y un interés por los sectores populares y sus luchas contra el latifundio". Los trabajos citados sólo profundizan las responsabilidades de Paz: no puede aducir ignorancia, es decir, sabía lo que representa la Empresa Ledesma antes de ponerse a su servicio, conociendo perfectamente la estructura del latifundio y su historia en nuestra provincia. Un investigador de esa trayectoria resulta ser el aval académico ideal para limpiar la imagen de la Empresa.
Para no ser nosotros mismos víctimas de las redes del discurso propuesta por Ledesma, ¿por qué no explica públicamente la situación el propio Gustavo Paz? ¿Por qué no advirtió, hasta el momento de nuestra presentación, el "error" en la edición del libro? ¿Gustavo Paz nunca leyó, desde el 2007 hasta la fecha, lo que había publicado una empresa como Ledesma utilizando su nombre? Esperamos sinceramente sus respuestas, reiterando nuestra invitación a participar el próximo 11 de septiembre de la Sesión Abierta del Consejo Académico de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales.
Hasta el día de la fecha, la única declaración pública de Paz la conocemos gracias al mail de Kindgard, que afirma que "en comunicación con la gente de la unidad de historia regional, Gustavo Paz aclaró verbalmente que efectivamente no tiene nada que ver con ese párrafo, y que la redacción final del capítulo no les fue consultada ni tuvieron participación alguna en ella." Nuestro análisis demuestra lo contrario. En el hipotético caso de que la empresa tergiversó a Paz ¿porqué nunca lo denunció o aclaró públicamente?. Continúa el mail: "aclaró también que aceptó el trabajo sólo después de consultarlo con varios historiadores de Jujuy y del NOA y que la idea fue poder acceder a los archivos de la empresa que de otro modo están siempre vedados, es decir que tampoco la decisión fue individual y oportunista, sino consultada y en cierto modo acordada con terceros, que tampoco abrigan ningún deseo de encubrir la responsabilidad de la empres en la noche del apagón."
Tal vez en esa consulta previa, y el hecho de que el Libro de Ledesma cita entre sus fuentes varios textos de autores pertenecientes a dicha Unidad, radique el motivo de la colérica reacción ante nuestra presentación. Además de, obviamente, desconocer esa consulta previa, creemos que el solo hecho de figurar entre las fuentes citadas no conlleva responsabilidad alguna, muy por el contrario de las mentiras históricas de las que termina siendo cómplice Gustavo Paz. Por ello reiteramos que nuestra presentación nunca constituyó un ataque a la Unidad de Investigación en su conjunto, a quienes nunca adjudicamos ningún tipo de intención de encubrir la responsabilidad de Ledesma en la Noche del Apagón, sino que nuestro planteo es solamente ante las actuaciones de Paz y su presencia en nuestra facultad.
 En referencia a la "amenaza de escrache", la nota ante consejo no refiere en ninguna de sus líneas a la realización de escraches, por lo que dicha acusación se basa en supuestos infundados. Sin embargo, Kindgard afirma que los escraches son pertinentes cuando el implicado "cuenta con impunidad por la protección judicial o estatal o ambas". Le recordamos que entre los organizadores principales de la actividad en la que se debía presentar Gustavo paz, se encontraba el Gobierno de la Provincia de Jujuy y la Secretaría de Turismo y Cultura de la Provincia de Jujuy.   Esta última, según consta en su sitio web oficial, hasta el día de la fecha cuenta con la presencia del Dr. Jorge Noceti como su titular. Según el diario Página 12 del día 2 de Agosto del 2011, el Dr. Noceti es "socio del estudio que patrocina a Ledesma". Si analizamos eso en relación al contexto de citaciones a indagatorias de Carlos Pedro Blaquier, y su avanzada ideológica, evidentemente propagandística, realizada a raíz de ello y de su responsabilidad en cuatro muertes durante un desalojo de tierras recuperadas por los compañeros de la CCC el año pasado, evidencian que no es casual la pretendida presencia de Gustavo Paz en las instalaciones de nuestra Facultad. El Gobierno de la Provincia, el Dr. Noceti,  y Gustavo Paz representan las patas política, legal y teórica de la impunidad que busca perpetuar Ledesma SAII y Carlos Pedro Blaquier.
 La expresión en la que Kindgard afirma que "suena aun más injusto que se lo haga cargo sin darle el menor derecho a aclarar las cosas de defender los intereses de Ledesma" es absolutamente innecesaria: antes de la fecha de publicación de su mail, ya era de público conocimiento que Gustavo Paz está invitado a realizar su descargo, el próximo 11 de Agosto, según lo resuelto por la Comisión del Consejo Académico de la FHyCS. 
Finalmente, Federico cierra su mail criticando a un "conjunto de estudiantes y docentes que participan en el gobierno de la Facultad". No sabemos de quienes habla. Por nuestra parte, aclaramos una vez más que la CEPA posee tan sólo un Consejero Académico, que es política y económicamente independiente tanto del decanato como del rectorado, representando una tercera posición que lucha por construir una universidad autónoma, científica, democrática y al servicio del pueblo, la Universidad del Pueblo Liberado, defendiendo siempre la educación pública y gratuita, enfrentando en las aulas, los pasillos y las calles la opresión imperialista y la propiedad latifundista de la tierra, los dos principales soportes de la dependencia y el atraso en el desarrollo de nuestra patria. Es por ello que, para nosotros, es central la discusión de qué tipo de profesionales forma nuestra facultad y al servicio de qué intereses. Federico Kindgard asegura que nuestra acción “se parece mucho más a una práctica fascista, macartista, y no a una acción de resistencia”. Según Kindgard, el signo de un escrache se invierte cuando se aplica contra alguien que no “cuenta con impunidad por la protección judicial o estatal o ambas". Si el accionar mercenario de Paz se lleva a cabo bajo el amparo del Estado Provincial y el Dr. Noceti, letrado vinculado a la empresa Ledesma, para aquellos que, como la CEPA, desde una posición independiente, lo denunciamos a pesar de los ataques recibidos ¿se invierte también el signo de la expresión que nos cataloga de “fascistas y macartistas”?
 Ledesma es un monstruo poderoso, acostumbrado a dar golpes bajos. Pagar mercenarios y utilizar a nuestros investigadores no es una maniobra que debiera extrañarnos, porque es parte de su genialidad maligna. El resultado: nos peleamos entre nosotros, mientras la empresa genocida lava su azúcar amarga en las aguas de nuestras diferencias. No confundamos a nuestro enemigo, ni lo subestimemos: Carlos Pedro Blaquier, junto a otros criminales de su misma calaña, comanda el timón de la empresa Ledesma SAII y es quien dirige los destinos de nuestra provincia hacia los rincones más profundos de la opresión. Gustavo Paz es sólo uno de los sicarios intelectuales a su servicio.
¿Es posible escribir otra historia de Ledesma, donde no se maquillen la explotación, la sangre ni la tortura, cumpliendo el debido homenaje que se merecen nuestras víctimas? ¿Es posible escribir una historia que desnude la dependencia y el latifundio que actualmente hunden en la miseria a nuestro pueblo?
 Nosotros creemos que si, y con ese objetivo reafirmamos la justeza de nuestra lucha, retomando las banderas de nuestros próceres revolucionarios, como San Martín, Belgrano, Moreno y Castelli, con el fin de terminar con las tareas de nuestra independencia que quedaron inconclusas. No queremos quedar atados a las redes del discurso dominante. Por eso trabajamos para que toda nuestra acción sea un grito de guerra contra el latifundio y el imperialismo.


 Juan Pablo Alba
Consejero Académico Estudiantil
Corriente Estudiantil Popular Antiimperialista (CEPA)



MAIL DE FEDERICO KINDGARD (SE RECOMIENDA SU LECTURA):
Compañeros, les escribo porque me enteré con sorpresa que algunos consejeros de nuestra lista estaban dispuestos a votar en favor de la moción "estudiantil" de declarar persona no grata al Dr. Gustavo Paz. Tal declaración implica una sanción muy grave, así que espero que quienes piensen apoyarla lo hagan sobre fundamentos más sólidos que la "confianza" en la información que brindan los promotores de la medida. No es difícil. El libro está en internet; la dirección es www.ledesmacentenario.com.ar Ahí podrán ver:
1) Gustavo Paz no es autor del libro ni de ninguno de los capítulos. El libro fue escrito en su totalidad por Matteo Goretti.
2) En la página inicial se puede leer que se agradece a quienes colaboraron y se les quita responsabilidad por el contenido del libro, cuya redacción es íntegramente realizada por Goretti
3) En el último capítulo se agradece a Gustavo Paz y Fernando Rocchi, quienes fueron contratados para realizar un trabajo de archivo en los archivos de la empresa, tarea que realizaron dirigiendo a un equipo de alumnos, y el resultado de este trabajo de archivo fue preparado como un informe que sirvió de insumo para la redacción del capítulo 1. Sin embargo está claro que la redacción final del capítulo estuvo enteramente a cargo de Goretti, que figura como único autor del libro, el libro no tiene ni coautoría ni los capítulos de los libros tienen redactores independientes.
Resumiendo, se acusa a Gustavo Paz de ser autor de un escrito del que no es autor, y en base a eso se pretende declararlo persona no grata.
Hasta aquí puse lo que se puede inferir exclusivamente de la lectura del libro en cuestión. Ahora quiero agregar otras consideraciones que aunque no se pueden inferir directamente de la lectura del libro creo que deben tenerse en cuenta.
Gustavo Paz es un historiador especializado sobretodo en temas del siglo XIX, supongo que su participación en el trabajo de archivo se refirió a la primera parte de la historia del ingenio. Como especialista en el siglo XIX, su principal tema de investigación es el de la constitución de la propiedad de la tierra en nuestra provincia y las luchas y procesos de resistencia de las poblaciones campesinas contra el latifundio. De las luchas de los campesinos indígenas puneños en Quera y Abra de la Cruz, de la desarticulación de las comunidades indígenas y las tierras que les pertenecían por parte del estado provincial y el surgimiento del sistema latifundista ulterior en base al desconocimiento de los derechos de las comunidades indígenas, de las luchas de la independencia en el NOA entendidas en términos sociales y no solamente de series de acontecimientos. Todo eso, si bien son temas alejados de la actualidad, lo mostraron en un compromiso y un interés por los sectores populares y sus luchas contra el latifundio, con lo cual suena aun más injusto que se lo haga cargo sin darle el menor derecho a aclarar las cosas de defender los intereses de Ledesma, el principal latifundio de la provincia. Valga decir que, aunque referidos a una historia relativamente remota, sus artículos sobre la historia de la propiedad de la tierra -junto a los artículos de otros historiadores, como los de Gaby Sica o Sandra Sanchez, y otros- son un valioso aporte a la hora de argumentar en favor de los derechos reclamados actualmente por las comunidades de la puna y la quebrada.
Finalmente, en comunicación con la gente de la unidad de historia regional, Gustavo Paz aclaró verbalmente que efectivamente no tiene nada que ver con ese párrafo, y que la redacción final del capítulo no les fue consultada ni tuvieron participación alguna en ella. Aclaró también que aceptó el trabajo sólo después de consultarlo con varios historiadores de Jujuy y del NOA y que la idea fue poder acceder a los archivos de la empresa que de otro modo están siempre vedados, es decir que tampoco la decisión fue individual y oportunista, sino consultada y en cierto modo acordada con terceros, que tampoco abrigan ningún deseo de encubrir la responsabilidad de la empres en la noche del apagón.
Por todo ello, creo que el voto tiene que ser de rechazo a la pretensión de declararlo persona no grata, y en todo caso el de tender los puentes para que el acusado (más bien calumniado) tenga la oportunidad de aclarar su participación en el libro.
Párrafo aparte me merece la movida que se armó. Se le llamó “sicario intelectual de Ledesma” y aparentemente se preparaba un escrache. Desde ya me parece que el escrache cambia totalmente de signo cuando su destinatario es una persona firmemente sospechada de haber participado en delitos gravísimos, y que cuenta con impunidad por la protección judicial o estatal o ambas y cuando su destinatario es una persona cualquiera sin ningún tipo de protección. En el primer caso, y llevado a cabo por las personas que buscaron inútilmente justicia durante años en nuestro país, el escrache se convirtió en símbolo de resistencia. En el segundo caso, dirigido contra una persona indefensa, no acusada de ningún delito, y sin protección de ningún tipo, y llevado adelante por un conjunto de estudiantes y docentes que participan en el gobierno de la Facultad, se parece mucho más a una práctica fascista, macartista, y no a una acción de resistencia. ¡Todo esto en base a una atribución falsa de autoría! Saludos a todos. Federico.

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